Una mamá bailarina.

Este mes de mayo se celebra el día de las madres en muchas partes del mundo, en España fue el pasado domingo 6 y en Venezuela es este domingo 13, por esta razón quise redactar un post muy especial dedicado a mi mamá... Como muchos de ustedes saben ella es bailarina clásica y Licenciada en Danza Clásica mención docencia, como podrán ver, por su parte heredé más que su rostro.

¿Quieren saber lo que es crecer con una mamá bailarina?
Es verla como friega los platos cómodamente en relevé, como levanta las cosas del suelo fácilmente con un grand plié o como se para relajadamente en primera posición. Para mi mamá cada rincón de la casa es un escenario y al final de cualquier logro hace una reverencia.

Es apreciar como se desplaza de un lado a otro como si estuviese en medio de una coreografía, no solamente le sale a flote la técnica estudiada por tantos años, sino también la gracia natural que todo artista lleva por dentro. Y lo más importante, es tener como ejemplo la constancia y la disciplina llevada del salón a la casa... Es aprender de primera mano, que los aplausos llenan más el alma que el dinero.

Crecer con una mamá bailarina es inspirador y enriquecedor... Es aprender desde pequeña que las bailarinas siempre serán bailarinas, que no pueden evitar hacer con elegancia cada movimiento y que la danza no es parte de ellas, ellas son la danza.

Que mi mamá sea de esa forma es una gran dicha y hoy tengo que agradecerle por muchas cosas que nada tiene que ver con danza... Pero las que sí tienen que ver, se las diré por aquí.




Mamita, gracias:
- Por llevarme y traerme a todas mis clases, en especial cuando en teoría terminaban a una hora y el ensayo se extendía y te tocaba esperar en el carro.
- Por insistir en que estudiara ballet, hoy esa base me ha ayudado más de lo que te imaginas.
- Por cada regaño en clase y en la casa.
- Por enseñarme a peinarme; cuando me toca hacerme un moño o hacerle uno a mis compañeras, siempre lo hago igual a los tuyos.
- Por planchar los miles de faralaos que tenían mis vestidos de flamenco.
- Por darme masajes después de todas esas horas de ensayo.
- Por abrazarme cada vez que lloraba frustrada porque algo no me salía.
- Por sentarte en el teatro y esperar durante horas, para solamente verme bailar 5 minutos.
- Por cada palabra de aliento cuando más las necesitaba.
- Por siempre estar ahí.
- Por ilusionarte conmigo por cada logro, aunque fuese pequeño.
- Por cada aplauso.
- Porque creíste y crees en mí.
- Porque para tus ojos soy la mejor de todas... Y para mí eso es más que suficiente.
- Porque sin ti y sin mi papá yo no bailaría como lo hago... Ustedes hicieron la mitad del trabajo.
- Porque cada vez que bailo y ustedes no están, imagino que están en primera fila, porque cuando están presente siempre lo hago mejor.
- Porque para mi y para mi hermana eres la mejor.

Mami...Te amo más de lo que puedas imaginar.



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