Poemas de danza.

                                                          

"DANZA"

(Michi Cervantes "Luna llena").

“Mi oído escucha
mi corazón palpita,
el alma despierta,
mi cuerpo cobra vida y
¡se mueve!.

La música cual magia
me hipnotiza,
me hace vibrar
me hace sentir y,
¡bailo!.

El movimiento acompaña cada nota,
cada palpitación
cada respiro y
¡vivo!.

Y, a través del baile
doy las gracias y
a través del baile
me vivo
descubro en mi el amor,
la luz,
la alegría.
Brota de mi cuerpo una energía sin freno,
se desbocan los deseos y
¡soy música!.

Mi cadera y mis pies desobedecen,
cada uno tiene su propia independencia,
mis manos acarician el aire y
me disfruto a mi misma,
¡soy cuerpo!.

De pronto giro, siento que vuelo,
la música habla a través de mi
soy pulso, soy ritmo
soy armonía, soy sonido
soy imagen, soy movimiento
soy amor,
soy dolor
soy mensaje de gratitud
soy reclamo,
soy duelo.

La música me reviste
de lo que soy a pesar del atuendo,
soy nota musical,
soy instrumento.

Y mi cuerpo responde a la música
con amor,
con entrega
con voluntad.

Se transforma en mi palabra
en mis deseos,
en mis sueños;
el sonido me envuelve
la música suena, yo vibro.

Me trasporta,
me transforma y vivo.

Mi oído escucha
mi corazón palpita
el alma despierta.

Mi cuerpo cobra nuevamente vida y
¡se mueve!”.        


"POEMA A LA DANZA".

(Nat Alí)

"Danza que ha nacido junto con el Hombre
y que ha acompañado su espíritu noble...
Ritmo que se expresa desde sus entrañas,
melodías santas surgen como arias.

Es su movimiento quien corre en la sangre
la piel se contagia, energías que arden.
Lazos que se envuelven como torbellinos, 
mares de emociones que encuentran Destino.

Música en el alma, genera la calma,
reaviva el silencio y su gran misterio.
El cuerpo que escucha pronto la hace suya,
avanza y se anima, sabia bailarina.

Épocas de antaño entre sus estilos,
bailes sin fronteras surgen en los niños.
Hay manos que mueven al compás sus dedos,
escenarios llenos de alegría y vuelo.

Límites no encuentra, tan audaz se lanza,
sin sentir vergüenza, tan sólo templanza.
Muestra su concreta y abstracta añoranza,
se hace tan presente la omnisciente danza.

Tantos corazones que pueden sentirla
y expresarla juntos cual fieles artistas.
Navega entre amores y tanto suaviza
las bellas pasiones, tan sinceras risas.
Danza que ha nacido junto con el Hombre
y expresa en sus alas, su magia y su nombre".


"DANZA"

(Fernando Belido).

"Danza, danza en silenciosa armonía
en etérea coexistencia
en el desplome de precarias desavenencias.

Danza en la luz primigenia
en el calor de la tierra
en algarabía, en muchedumbre celestial.

Danza al son del remanso
del nuevo amanecer
trino de ruiseñores.

Danza bella, sencilla, natural
al pueblo
al almácigo
al azul,
a la lluvia,
a la espiga.

Danza sublime, inconmensurable
dinastía del arte, del saber
de la luz.

Danza al tiempo,
recónditos auspicios del arcoiris
que inciten
a vivir, luchar
danzar...

Danza, danza siempre bella bailarina del amor.

Danza incluso 
entre la pólvora, el alquitrán y
el terrible naufragar de los marginados.

Danza, danza siempre.

Ese mundo es posible
ese resquicio humano que alumbre 
aún
en sus más terribles tinieblas".


Fotografías: Marta Moguer.
Vestuario: Liliana Páez.
Zapatos: Luna Flamenca.


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